Para mis amigas y amigos.

Con este video quiero dar las gracias a mis amigos y amigas por su apoyo, paciencia y comprensión y decirles que pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.

¡¡¡Gracias, sois geniales!!!



La diversidad permite se conocedores de todo, la unidad ayuda a encauzar los esfuerzos con un propósito, pero entre lo estas fuerzas hay frágil balanza.

Luís Gabriel Carrillo Navas

domingo, 9 de septiembre de 2012

Polio contra el olvido.

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Polio contra el olvido, es el titulo de un reportaje emitido el día 8 de septiembre de 2012 por el equipo de Enrique Barrera y Vicenç Sanclemente, en el programa Informe Semanal, en el que tuve la suerte de participar junto con Carmen Urbano, Ana Liébanas, Juan Antonio Rodríguez, Bernat Millet y  Josep Gámez. Vaya de antemano mi agradecimiento personal a todos ellos por la oportunidad que me han dado, por su particular lucha contra el olvido de la polio como algo que no debería repetirse bajo ninguna nomenclatura  y por la  riqueza humana que me han aportado

Más de 40.000 personas, niños en su día, fuimos víctimas directas de una epidemia de poliomielitis que acabaría cambiando el esperado y natural curso de nuestras vidas, convirtiéndonos en uno de los principales referentes de un modelo médico rehabilitador, lejano, muy lejano del actual modelo social, basado en los derechos humanos de todas las personas con diversidad funcional (discapacidad), que sin que aun se haya desarrollado, se promulga en nuestros días.

Los responsables políticos, religiosos e institucionales de aquella época bajo la dictadura de Franco, nos convirtieron en los únicos responsables de nuestro triunfo o de nuestro fracaso social en la medida en que fuimos capaces de enfrentarnos al reto de vivir las secuelas de su negligencia, evidentemente, nunca reconocida y por la que jamás nadie nos pedirá perdón, como en el reportaje, nos recuerda Ana Liébanas.

No era para entonces una cuestión ni de derechos humanos, ni de igualdad de oportunidades, sino más bien todo lo contrario; se trató de una cuestión de caridad y de superación o culpabilidad en la medida en que cada cual era debido a sus diferentes circunstancias y resultados etiquetado.

Con la aparición de la mal llamada democracia en que vivimos se nos abrió un camino a la esperanza desde la propia representatividad de nuestros colectivos, que no fue más que eso, esperanza, teñida una vez más, en manos de una representatividad falaz y políticamente interesada, que sigue haciendo inabarcable la plena aplicación de la igualdad de oportunidades que nuestra convención de derechos humanos nos tiene reconocidos.

Un síndrome Postpolio es la segunda parte dramática de esta ignorada película, que ahora devora nuestros cuerpos, envejeciéndolos de un modo prematuro y que no quiere ser reconocido por las autoridades sanitarias. Es lo que muchos de nosotros ya estamos padeciendo o se nos viene encima y que marca la escasa o nula diferencia entre aquellos Estados Franquistas y los actuales Estados democráticos sobrevenidos tras la transición en manos del Partido Socialista y del Partido Popular, que miran de igual modo para otro lado, dejando únicamente en nuestras manos lo que habría de ser su responsabilidad política directa, la misma que ya se han encargado de disfrazar en manos de sus dóciles, a la par que ingenuos, interlocutores válidos (aquellos que siempre dicen y hacen lo política y partidistamente correcto, aunque esto colisiones con lo personal y lo humano)

Y esta vez, como otros muchos colectivos, seremos víctimas del desmantelamiento del Estado del Bienestar, que ni siquiera pudimos conocer plenamente desarrollado y que a través de recortes sanitarios o derogaciones encubiertas de una mal parida ley de dependencia muchos de nosotros como ciudadanos que entroncamos con los principios soberanos de representatividad  de movimientos y plataformas como el 15 M  ya estamos vislumbrando.

Os dejo con el reportaje que podréis ver a través de este enlace

http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-polio-contra-olvido/1523426/

Mª Ángeles Sierra.

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