Para mis amigas y amigos.

Con este video quiero dar las gracias a mis amigos y amigas por su apoyo, paciencia y comprensión y decirles que pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.

¡¡¡Gracias, sois geniales!!!



La diversidad permite se conocedores de todo, la unidad ayuda a encauzar los esfuerzos con un propósito, pero entre lo estas fuerzas hay frágil balanza.

Luís Gabriel Carrillo Navas

miércoles, 6 de agosto de 2008

Del Cuarto Pilar de Caldera a la Pesadilla de Cabrera y en permanencia la Valcarce



El Gobierno prevé agilizar las prestaciones






Existe cierta preocupación en el Ministerio de Educación y Política Social por 'la percepción que los ciudadanos tienen de la aplicación de la Ley de la Dependencia'. Por eso, el departamento de Mercedes Cabrera evaluará los fallos en los trámites burocráticos, en la falta de información y en el sistema informático con el fin de aplicar mejoras.



Alfonso Simón / MADRID (06-08-2008)

Cuando entraba en vigor la Ley de Dependencia, en diciembre de 2006, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero consideraba que estaba poniendo “el cuarto pilar del Estado del bienestar”. Pero, apenas un año y medio después, desde el Ministerio de Educación y Política Social se reconoce una “preocupación por la percepción que los ciudadanos tienen de la aplicación de la ley”.

El departamento de Mercedes Cabrera, según fuentes del ministerio, se plantea incluir mejoras en un tema que han heredado de la Secretaría de Estado de Asuntos Sociales, antes en Trabajo, ya que se está generando “frustración en los ciudadanos”. Educación reconoce problemas en el sistema informático Siaad (diseñado para gestionar los expedientes), ya que algunas comunidades autónomas se quejan de que se tarda 45 minutos en tramitar cada caso. Además, existen reclamaciones por los plazos demasiado extensos y complejos en resolver las solicitudes y algunos territorios (como Valencia, Galicia, Cataluña o Madrid) denuncian la falta de financiación y de diálogo por parte del Ejecutivo.

También se considera que los ciudadanos no han sido convenientemente informados del calendario de ejecución de la ley, que contemplaba que en 2007 se reconocería primero las prestaciones a los grandes dependientes (de grado 3), después a los de grado 2 (a partir de 2008) y sólo en el quinto y sexto año de aplicación a los llamados de “dependencia moderada”.

También, “algunas comunidades ralentizaron los trámites antes de las elecciones de marzo”, aseguran desde el departamento de Cabrera, señalando especialmente a la Comunidad de Madrid, pero explican que el ritmo de aceptación de solicitudes ya se ha equiparado en todas las regiones.

Para superar estas deficiencias, Educación va a poner en marcha una evaluación del sistema informático, así como de todos los procesos burocráticos. Además, aseguran que incluirán “transparencia en el sistema de información” a los ciudadanos. Pero el ministerio también se ha encontrado con que los demandantes están solicitando más ayudas económicas (destinadas a cuidar de los familiares en casa), que prestaciones de servicios a través de centros y programas públicos, situación que la norma no preveía para los grandes dependientes. “El espíritu de la ley buscaba liberar a la mujer de esa carga y la creación de una red asistencial sólida”.

La avalancha de solicitudes lanza el presupuesto a 1.200 millones




Las previsiones de Ley de Dependencia estimaban que para 2010 estuvieran reconocidos 223.000 grandes dependientes. Pero, a 31 de julio de 2008, los dictámenes (de peticiones valoradas) ya son 279.450. Esto ha provocado que la Administración central haya elevado hasta 1.200 millones de euros la partida en los Presupuestos de 2009 para poder aplicar estas políticas. La estimación en la ley, recogía que para 2009, sin embargo, sería sólo de 979 millones. Ya en 2008, el Ejecutivo elevó desde los 678 millones a los 871 finalmente presupuestados.

Este dinero se dedica, por un lado, a pagar el coste de cada dependiente y, por otro, se destinan 241 millones para servicios e infraestructuras a repartir entre las comunidades autónomas. Tanto Galicia como Madrid y Valencia reclaman más financiación en esta segunda partida. Además, Educación asegura que las ayudas no estarán ligada, en ningún caso, al debate del nuevo modelo de financiación.

La creación de empleo ligada a la ley, más lenta de lo previsto

En el Ministerio de Educación y Política Social tampoco están satisfechos con la generación de empleo que se crea alrededor del desarrollo de las políticas de dependencia. El Libro Blanco de la Dependencia, que sirvió como base para desarrollar la ley, estimaba que en 2005 se crearían 10.500 nuevos puestos de trabajo, 45.000 en 2006, 60.000 en 2007 y otros 65.000 en 2008. Al final del periodo de aplicación de la norma se habrían creado 262.735 nuevos empleos, sobre todo en residencias y ayudas a domicilio.

Pero la realidad parece otra. Según la Encuesta de Población Activa, en el primer semestre de 2008, existen 20.700 nuevos ocupados en servicios sociales y en residencias. “No se están cumpliendo todas las expectativas de valor añadido en el empleo que debería aportar la ley”, reconocen en el ministerio.

Y lo achacan a la lentitud en la puesta en práctica de la ley y en la dilación en la formación de los recursos humanos.

El demonio reside en el tercer mundo.


Es inútil; no es posible encontrarlo en otras geografías sociales o físicas. A lo largo de toda la modernidad el Demonio siempre ha residido en comisión de servicio en las negras tierras tercermundistas, sea en el tercer mundo periférico -convertido ya en el cuarto- o en el tercer mundo interior que malvive en las naciones tenidas por desarrolladas. El Demonio pudre el alma de los trabajadores, se apodera del espíritu de los negros, tienta el alma de los comunistas, desalienta a los críticos y adormece a los que se sublevan en la calle. El Vaticano no ha tenido que exorcizar jamás a un banquero, a un presidente de multinacional, a un político poderoso, a unos críticos sensatos o a un experto cualificado con cuatro masters en Harvard. El Demonio se abastece con los fondos de la Fundación Ford y ayuda a los gloriosos, a los que han convertido la bola del mundo, a fuerza de estrujarla, en una roca con forma de pera. El Demonio pertenece al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y gobierna el derecho de veto musitando al oído de los prepotentes los mantras que consagran su poder. De la misma manera que no existe más que el holocausto judío, tan celado a lo largo de los años, y que ha desconocido siempre que la mitad de sus víctimas fueron gitanos, eslavos o comunistas, el holocausto actual de los que mueren por hambre, por enfermedad o bajo el fuego indiscriminado de las grandes potencias no ha sido nunca reconocido como tal holocausto ya que pertenece a la lógica de la existencia y no hay siquiera asociaciones de víctimas que reclamen contra esas muertes terribles. Unas asociaciones que acudieran al Tribunal de la Haya para pedir justicia a los solemnes jueces que manejan las leyes tan cortadas a medida. Leyes que inspira obviamente el Demonio -¿quién otro podría ser?- y que tienen el destino del «pret-a-porter», es decir, que están hechas deprisa para endosarlas con urgencia y sin posibilidad de reclamación por sus consumidores, ahogados por tanta perfección legal para distinguir a los buenos de los malos, a la cizaña del trigo. ¡Ah, el Demonio!
La historia del Demonio siempre ha sido una historia complicada. Habría que escribir una buena historia del Demonio, que manipula el sistema hormonal y las capacidades de la inteligencia para que los seres humanos practiquen el onanismo, los hambrientos quebranten criminalmente la paz y los desolados tengan siempre fe en los próximos presupuestos públicos.
¿Y cómo distinguir donde habita el Demonio, que estaba otra vez preso por el Papa Juan y cuya redoma han abierto los dos últimos pontífices asistidos en el santo oficio por organizaciones como el Mossad o la CIA? Es importante saber donde habita el Demonio, celestial patrono de la globalización. Últimamente el Demonio se ha sentado en la mesa de la Ronda de Doha que ha tenido por escenario Japón. Y allí ha exigido la derrota de los países que podrían liberarse del hambre y de la muerte si los poderosos se abasteciesen en sus exhaustos mercados, y a precio honrado, del trigo o del algodón, de los aceites y las frutas,en vez de subvencionar los propios en contradicción con su propia y exquisita doctrina de la libre competencia.
-Hombre, don Rubén, recuérdenos usted el poema.
«¡Ya viene el cortejo!/ Ya se oyen los claros clarines./ La espada se anuncia con vivo reflejo;/ ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines».
Ya ve usted, don Rubén, siempre estamos en el mismo sitio. Nunca me gustó su poesía, pero ¡es tan útil! Ahora su «Marcha triunfal» constituye el himno de la Escuela de Chicago, tan bien parida por el Sr. Friedman, Nobel de premio y economista del Diablo. Fíjese, don Rubén: el Sr. Friedman ha dicho que la libertad sin trabas del mercado traería la felicidad al mundo; pero sus Estados Unidos no se fían de tanta libertad y mantienen sus altos aranceles y las subvenciones a sus cerealistas. ¿Y qué me dice de las normativas de patentes? ¿Qué puede descubrir de útil una cabeza tercermundista que no acabe de patente del poderoso, que se queda con la patente y el patentado? Todo finaliza en la mano férrea de los mismos, «que el paso acompasan con ritmos marciales/¡Tal pasan los fieros guerreros/debajo los arcos triunfales!». ¡Qué sí, don Rubén, que lo había previsto usted, ya que la verdad sólo pertenece a los poetas cuando les da el arrebato y deciden creer en la Anunciación!
O sea, que de Ronda de Doha nada, que ahora hay que manipular el trigo al precio alto de las multinacionales para que anden los automóviles, que esto del petróleo no acaba de estar claro y lo han escondido en los zulos de los ricos para suministrárnoslo con gotero, ya que no va a durar siempre en las gasolineras, a no ser que tipos como el Sr. Chávez lo consigan o acaben tocando el arpa con el pesado del rey David y el ingenuo del Sr. Allende.
¿Qué nos costaría creer algo más en el Demonio? Pues nada. Ya sé que Cristo acabó con él, pero quedó lo demoniaco, lo satánico, esa huella del mal que está impresa en el poder y los poderosos; el ADN de Lucifer, que dura como las bombillas de bajo consumo con que ahora nos obsequiará el Sr. Zapatero para que veamos su alma, que es como el peine de los vientos, pero en plexiglás ¡Gran idea del Gobierno de Madrid! Nuestro tercer mundo interior espera esos gestos amables que demuestran que no todo está perdido. Un euro por aquí, dos bombillas por allá, un beso para una viuda, tres leyes los viernes de ayuno y abstinencia...
Pueden hacerse muchas mercedes desde el sistema sin necesidad de liberar el comercio de granos recolectados en el tercer mundo con tanto daño para los sembradores estadounidenses, los terratenientes argentinos o los petroleros acampados en Indonesia y Arabia. Todos ellos necesitan un trigo sensato y ordenado ya sea para alimentar su ganadería exquisita, sus biocombustibles con futuro o su Bolsa en equilibrio. Porque la economía, no nos engañemos, sigue teniendo su base en algo tan antiguo y tan poco sofisticado como la tierra. Todo eso de la electrónica, de los audiovisuales, de las navegaciones por el espacio ayuda a que los pocos traguen a chorro el dinero público, pero cuando llega el drama, cuando los números se conmueven, cuando las cuentas se tiñen de rojo al primer rayo de sol, queda únicamente la tierra como valor real y arca de Noé. Y la mayoría de la tierra sigue habitada por los que mueren de hambre, sed o enfermedad. De esa tierra surge la espiga. Y eso es lo que hay que controlar porque la informática pasa, pero el rico permanece y el rico quiere yate y tierra, que es donde al final amarra el yate. ¿Está claro? Pues si está claro ¿qué cabía esperar de la Ronda de Doha, esa literatura parida por los cien mil economistas que se sientan a la mesa del sistema? ¿Acaso alguien ha liberado a los pobres si los pobres no se liberan por sí mismos? ¿Acaso hay ejemplo en la historia humana de un poderoso que bajase a la calle para escuchar su voz? Digamos estas cosas simples con la mayor simpleza posible. Porque la verdad es la simple expresión de la necesidad del hambriento. Lo demás es vaga, confusa y deplorable literatura. Hubo un tiempo en que los reyes aún recibían a los profetas, ahora sólo los dejan pasar a su cámara cuando llegan con papeles. Son los nuevos profetas, que viajan en limusina y leen al amo lo que el amo les ha escrito previamente. Y los demás a chuparse el dedo en Doha, a sentarse con paciencia junto al campo inválido por la plaga de la desesperanza y a esquivar jueces y tribunales, porque el Diablo ha decidido que los que no se resignan a morir son unos terroristas. Lo bueno, don Rubén, son «los timbaleros/ que el paso acompasan con ritmos marciales».


Antonio Álvarez-Solís

martes, 5 de agosto de 2008

Derechos Humanos, muerte digna y demagogia



Leo con gran grado de sorpresa e indignación el artículo del señor Salvador Paniker en la tribuna del diario El País del 4 de agosto de 2008. Y la sorpresa no viene de sus ataques viscerales a la iglesia que, en cierto modo, están bien fundamentados. Lo que me sorprende es el desconocimiento que el señor Paniker tiene del sistema de derechos humanos. No me parece de recibo usar la demagogia para acusar a otros de demagogos.
La muerte digna no está contemplada en el sistema de derechos humanos, lo que sí está contemplado es la dignidad (artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos) y, como consecuencia la vida digna, cuyo final también debería ser digno. Es decir, el derecho humano a la muerte digna se puede inferir, pero no está establecido.
Pero no acaba ahí su tremendo desconocimiento del sistema de derechos humanos, sino que además el señor Paniker califica como la tetraplejia como “enfermedad crónica” mi realidad vital, contraviniendo lo que establece la última convención del sistema de derechos humanos: la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, que establece que la diversidad funcional (discapacidad) y por lo tanto la tetraplejia, mi realidad, es una cuestión de Derechos Humanos y la desvincula totalmente del concepto tradicional enfermedad.
La vida, que algunos definen como “enfermedad degenerativa terminal de transmisión sexual”, es tan “enfermedad crónica” como lo pueda ser la tetraplejia
Creo que el señor Salvador Paniker, con el que puedo compartir algunos puntos de vista, debe conocer mejor el sistema de derechos humanos y respetarlos, en lugar de hacer demagogia y contravenirlos


(Enviado al Diario El País como réplica al artículo mencionado de Salvador Paniker por )
Javier Romañach Cabrero
Madrid

Podría llegar a ser un desapercibido homicidio de Estado de acabar en suicidio forzado


Siete años 'pegada' a Francisco

Una mujer de 72 años trasplantada de corazón reclama ayuda fines de semana y festivos para su marido con parálisis supranuclear ·· La Xunta le dio 70 horas/mes pero no las recibe, sólo tiene prestación municipal de lunes a viernes

C.G. • SANTA COMBA

Lleva siete años conviviendo a diario con la enfermedad, la que vive en carnes propias y la de su marido. A María Josefa Antelo, de 72 años y vecina de Amarelle (Santa Comba), no le quedan fuerzas para seguir luchando. Al menos así lo afirma ella. Y es que convivir las 24 horas del día con un enfermo con ayuda mínima mina la moral a cualquiera. "Estiven tentada máis dunha vez en tirarme pola fiestra, pero logo miro o meu marido e váiseme a idea da cabeza, porque si eu falto ¿qué será del?". A Josefa le diagnosticaron hace siete años una enfermedad de corazón. "Dábanme mes e medio de vida si non aparecía un donante de órgano. Creo que foi iso o que lle acelerou a enfermidade. O meu afectoulle moito. Démonos conta de que lle pasaba algo xusto cando me operaron".
Josefa lleva hoy un corazón trasplantado y un holter. Tiene que medicarse, no puede coger peso y debe seguir una dieta continuada, además de un control médico y de pasear al menos una hora diaria, algo que no puede hacer porque no tiene quién se quede con su esposo. Éste necesita cuidados máximos al no poder hacer nada por su cuenta. "É un auténtico vexetal, non se move, non fala, pero penso que sí entende porque a veces abre moito os ollos. Teño que aspirarlle as flemas casi de continuo, porque do contrario afógase; hai que cambialo coma a un neno...".
A su marido, Francisco Rial Nieto, de 78 años, le diagnosticaron hace siete años Parálisis Supranuclear Progresiva, conocida también como Síndrome de Steele-Richardson- Olszewski, se trata de una enfermedad neurodegenerativa, un raro desorden del cerebro, para el que no existe tratamiento efectivo y que provoca falta de coordinación progresiva, rigidez de nuca y tronco, dificultad para mover los ojos, hablar ingerir alimentos sólidos o líquidos, unido a demencia. Hace tres años que no articula palabra, sólo emite sonidos guturales, ininteligibles.

Sin hijos

El matrimonio no tiene hijos y vive en el rural xalleiro, en una aldea donde la media de edad supera los sesenta años. Ella cuenta con una pensión de 150 euros (del Risga) y él cobra 513 euros. El sueldo de ambos solo le alcanza para pagar facturas (de luz, teléfono y gas) y para comer. "Non me chega para pagar a alguén que o veña a coidar ou para ir a unha residencia. Como non podo deixalo só teño que pagar ou a un taxi ou a alguén para que me traiga medicinas ou comida".
La única ayuda que dispone hasta ahora y desde hace un quinquenio es la de ayuda a domicilio. De lunes a viernes y durante una hora y media una trabajadora social del Concello (la misma desde hace 5 años) acude a su casa para lavar a Francisco, levantarlo, hacerle las curas (tiene una sonda vesical que se le atasca con facilidad, problemas de estreñimiento y una PEG de alimentación, entre otras complicaciones) y asearlo. Desde hace un mes, y fuera de su horario, también acude todas las noches para acostarlo, porque Josefa ya no puede con él.
En 2007 la mujer solicitó ­adherirse al programa de la Ley de Dependencia. No pidió dinero solo horas. El 13 de mayo pasado le llegó la resolución de Vicepresidencia, en el que se le concedía el servicio de Teleasistencia a prestar por Cruz Roja, pero ni Francisco ni Josefa pueden hacer uso del teléfono móvil, él porque no es consciente, y la ella por la incompatibilidad con el holter. También se le concedieron 70 horas/mes de prestación domiciliaria, a cargo del Concello de Santa Comba, "pero a día de hoxe non teño ese servicio. Cando o solicitei pensei que eran a maiores do que xa tiña, e que esas 70 horas eran para prestar axuda os fins de semana, os festivos e para quedar con él para aliviarme un pouco a min".
Josefa señala que desde el Concello le dicen que le van a quitar el servicio actual "porque van a facer turnos. Pero eu non quero que veña outra persoa porque ela o leva dende hai cinco anos. También pido que se me dea o servicio da Lei de Dependencia e telo durante os fins de semana e os festivos. Dinme que si non estou contenta que me vaia para unha residencia. ¿Como a pago?", se pregunta.

Reclamación

Josefa, que también presentó una reclamación ante la Xunta solicitando 20 horas más "porque tanto a asistenta social como o médico de cabeceira dinme que o valoraron pouco", recalca que si le retiran la ayuda a domicilio y no le dan "o que por lei me pertence, póñome as portas do Concello e fago folga de fame. Xa non me queda nada por perder, só o sentido e se sigo así xa non o terei. O cardiólogo e o médico dinme que teño que ir a un psicólogo, porque a situación que vivo está a afectarme no ánimo". La enfermad del cuidador está haciendo mella a pasos agigantados en Josefa.

DESDE LA ADMINISTRACIÓ N LOCAL Y AUTONÓMICA

Aluden a problemas económicos
Desde el Concello xalleiro, la edil de Servizos Sociais, Matilde Calvo, recalcó ayer que la próxima semana reforzará el número de trabajadoras sociales para atender las demandas de dependencia en el municipio. Sostiene que además del de Josefa y Francisco hay siete casos más en el concello. En este sentido, Calvo recalca que ya se hizo el concurso de selección de personal "y de 11 conseguidos 6, y van a empezar a trabajar la semana que entra, como muy tarde el jueves".
La edil considera que la Ley de Dependencia "va muy lenta, y aunque todas las peticiones están aprobadas, Vicepresidencia no nos dotó con las partidas necesarias. No recibimos ningún tipo de prestación económica", recalca, añadiendo que "hace 4 meses nos mandó un comunicado diciendo qué cantidad íbamos a percibir pero no la recibiremos hasta finales de año. El problema de todo esto es económico", recalca Matilde Calvo.
Sostiene que el Concello presta el servicio de ayuda a domicilio "que no se puede cambiar, y por otro está el de la Ley de Dependencia, para el cual no disponemos de medios". En cuanto a la trabajadora que asiste a Francisco, Calvo mantiene que "están muy acostumbrados a ella, pero la ley les da 70 horas que podrán repartir como ellos quieran, y para cubrirlas será necesario un servicio por turnos".
Vicepresidencia
Este periódico solicitó hace más de diez días información sobre este caso particular a Vicepresidencia y sobre las posibles soluciones. Fuentes de la Consellería señalaron telefónicamente en dos ocasiones (la última el pasado viernes, 1 de agosto) que no tenían constancia de este hecho, y que habían solicitado información a otras departamentos, pero que hasta la fecha no le habían remitido dato alguno .

lunes, 4 de agosto de 2008

No a la velocidad que desearíamos, pero... Se va pudiendo

Hace unos días publicábamos un artículo sobre el tema de las barreras arquitectónicas existentes en Coslada, reivindicado durante mucho tiempo por el compañero del Foro de Vida Independiente, Gregorio Esquinas. Hoy disponemos de un reportaje de la situación, además de su invitación para participar en la II Marcha por la Visibilidad de las Personas con Diversidad Funcional que tendrá lugar el próximo día 13 de septiembre y de cuya información detallada disponen en este blog.

Reflexión sobre el nuevo trato social para los derechos humanos


Interesante, profunda y argumentada reflexión de Jose Antonio Novoa Romay, miembro del Foro de Vida Independiente que podrán descargarse haciendo clic AQUI

LEY DE DEPENDENCIA: ¿UNA LEY MODÉLICA?


España realiza un esfuerzo inferior en términos relativos al PIB e incluso en términos absolutos que hacen países con muchos menos recursos.

No sé si merece la pena recordar que dicha ley, aprobada por el congreso de los diputados hace aproximadamente año y medio, nació con gran consenso político y social para paliar los déficits de asistencia a las personas y a las familias afectadas de falta evidente de autonomía personal en razón a la edad y a las múltiples patologías que tuercen la vida y la hacen insoportable.

La ley es, pues, necesaria, útil y benefactora. Es también un pilar de la estructura social dentro de las sociedades basadas en el bienestar social. Imprescindible como la normativa sanitaria o las pensiones de jubilación. Llegó tarde, es necesario reconocerlo, pero llegó.

Hasta ahí lo que la pequeña pero importante historia social nos dice. Hoy quiero hablarles, con solvente conocimiento de causa, de su aplicación y del horror de la lentísima digestión administrativa que conlleva el acceso a lo que la ley provee. Repito con Romanones: hagan leyes y déjenme los reglamentos. Ahí está, en la letra pequeña de los reglamentos, del funcionamiento real de la tramitación administrativa, en la existencia de fondos para hacer real la ley, la realidad con que los presuntos beneficiarios han de lidiar cada día.

Relato mi experiencia, ahorrándoles detalles innecesarios. Los que coincidan conmigo en esa fase existencial, reconocerán su propia vivencia: estoy seguro de ello.

Primavera del 2007, se presenta donde debe una solicitud para una persona rayando los noventa, con metástasis y carente ya de prácticamente todas las autonomías personales. La persona vive en su domicilio con una estructura asistencial montada por la familia y con el apoyo de trabajadoras extracomunitarias en fase de legalización. La ley fija plazos de respuesta y de visitas para la valoración de los casos. Son plazos que podríamos considerar razonables desde el Mediterráneo. Serían plazos de dimisión más al norte. Aunque existen los plazos administrativos, la realidad no se ajusta a ellos. Pues bien, en octubre del mismo año, la persona fallece sin acuse de recibo, visita valorativa, ni constatación de la existencia de la ley. Uno menos. Eso es importante, pues a la falta de recursos la vida responde biológicamente con el fallecimiento, siguiendo la antañona costumbre de que a todos nos llegará un día.

Diciembre del 2007, se presenta donde debe una solicitud para una persona rayando los noventa, con diagnóstico de Alzheimer avanzado y carente de prácticamente todas las autonomías personales. Esa persona estaba vinculada matrimonialmente con la anterior y vive en su domicilio con una estructura asistencial montada por la familia y con el apoyo de trabajadoras extracomunitarias en fase de legalización avanzada. La ley prevé plazos de tramitación como forma de garantía de su aplicación.

Mes de Mayo, mes de las flores, del 2008. Más de cinco meses después, se recibe la visita de valoración (no sin más de ochocientas llamadas de reclamación, pues según la ley la asistencia es un derecho). Hecha la valoración in person y aportados los documentos médicos más recientes, se llega a la espera del dictamen del caso.

Julio del 2008, tres meses después y sin notificación ninguna. Por prescripción facultativa se produce el ingreso de la persona afectada en un centro sanitario, pues su estado requiere asistencia médica prolongada, aunque no definitiva. El diagnóstico médico y la recomendación más personal del sanitario sugieren a los familiares el ingreso en un centro de forma permanente, residencia asistida para ser más concretos. Se producen los contactos pertinentes con la asistenta social del centro sanitario que ayuda a encauzar las gestiones a realizar. Estas consisten en: entrega de una lista de centros a donde dirigirse, más de 100. Unas recomendaciones que ayuden a la selección, como estado de la limpieza, el tipo de personal, el ambiente general, la asistencia médica disponible, etc. Y hace una pregunta sorprendente: ¿están ustedes tramitando la ley de la dependencia? La respuesta, lógicamente, es afirmativa. Ante el estupor familiar la explicación subsiguiente es la que sigue: en ese caso solo pueden acceder a centros totalmente privados, hasta que los trámites de la ley definan que hay que hacer, no pueden solicitar centros públicos, ni concertados. Siempre hay la posibilidad de acceder pagando todo, esperar los trámites pendientes y llegar a un acuerdo posterior con el centro para regularizar la hipotética ayuda. Si ustedes no estuvieran en trámite de la ley de la dependencia podrían solicitar centros con ayudas públicas. El comentario sigue con una frase de realismo máximo, aunque está todo lleno y no hay plazas disponibles.

A continuación se producen acciones diversas y urgentes, contactos con las distintas administraciones relacionadas con la ley de la dependencia, la comunidad autónoma, los servicios sociales del municipio y un consorcio entre las dos administraciones anteriores que tiene que ver con el asunto. Todo ello da como resultado la misma situación anterior: hay que estar a la espera del dictamen final.

Finales de Julio, por fin llega por correo certificado la resolución, dictaminando un nivel de dependencia 3-1, es decir se tiene derecho a los recursos que la ley define para los grandes dependientes (los únicos que tienen de momento acceso teórico, los dependientes en menor grado suelen quedar para que los zurzan). El objeto recibido de correos consiste en un relato de los hechos, unos fundamentos de derecho y una resolución. Y ahí se acaba. No existe recomendación de continuidad del trámite, orientación elemental o cualquier otro elemento que sirva de guía familiar.

La familia sigue con sus variadas llamadas a los centros en los que en teoría está la madre del cordero. Personas de vacaciones, lógico en verano, citas para dentro de dos meses (sin explicación ninguna, aunque comprensible, debe haber una persona para cada quinientos mil solicitantes) , etc. etc.

Finalmente se llega a la torera decisión de ponerse el mundo por montera y eludir la ley y los derechos que ésta concede. Como hay algunos fondos familiares, se mete mano a ellos y se busca un centro privado, de los que hay abundante oferta disponible.

Bien, hay otra alternativa que enlaza con la situación inicial: personal del exterior en un montaje logístico de aúpa para la familia. Esta es en realidad la verdadera ley de la dependencia: cada uno se apaña como puede, gracias sobre todo a esas personas en busca de una vida mejor que cuidan de padres y abuelos y a los que se les ponen mil problemas y colas para regularizar su situación.

La peregrinación ha aflorado múltiples casos en las cercanías familiares, de los que no se tenían noticias concretas, pero que puestos en el mismo follón se convierten en debates inmediatos. Uno, persona de casi cien años, con la valoración hecha, está pendiente de un centro de atención, lleva más de un año en esas circunstancias; mientras tanto su cónyuge, también afecto a la misma ley, falleció en otro centro distinto, dada la imposibilidad de tenerlos juntos. Dos, niño autista, ha vivido toda su vida no se sabe bien en que mundo. Quince años y la familia sigue como solía, espabilándose sola.- ¿Quieren que siga?

Otro aspecto a resaltar es que todo el conjunto de ley, reglamento y organizaciones resulta incomprensible para la mayoría: los documentos son para licenciados en derecho romano, las explicaciones y los retrasos no tienen sentido. Al rechazo de la ley por falta de recursos se une el muro de Berlín del papeleo. Muro de una dureza extrema.

Acabaremos, provisionalmente, recordando que España es uno de los países europeos con menos estructura social de apoyo familiar (en el sentido laico del término) y que ancianos, enfermos y demás victimas de la vida están en manos familiares. España realiza un esfuerzo inferior en términos relativos al PIB e incluso en términos absolutos que hacen países con muchos menos recursos.

Me permito una frase corta, demagógica y cierta: ¿gobierno eficaz?

Lluis Casas, llorón.