Para mis amigas y amigos.

Con este video quiero dar las gracias a mis amigos y amigas por su apoyo, paciencia y comprensión y decirles que pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.

¡¡¡Gracias, sois geniales!!!



La diversidad permite se conocedores de todo, la unidad ayuda a encauzar los esfuerzos con un propósito, pero entre lo estas fuerzas hay frágil balanza.

Luís Gabriel Carrillo Navas

lunes, 5 de enero de 2009

Injerir en la libertad humana también es un acto terrorista

Viñeta: Un hombre sometiendo de rodillas a otro
Pretender ejercer la libertad y la independencia, manifestar tu personalidad tal cual es, sin más preámbulos protocolos e influencias, se está convirtiendo poco menos que en un acto delictivo, cuando tus manifestaciones se contraponen o simplemente destacan de las de las manifestadas por la media del conjunto social tras unos interesados roles establecidos.

A veces ese trato injustificado e ilógico que se recibe de la crítica de los demás puede llegar a tal punto, que una persona acostumbrada a no callarse ni debajo del agua a la hora de manifestar sus particulares opiniones termine optando por el silencio ante la falta de comprensión o más bien la represión sistemática padecida que resulta interesada, insoportable y además innecesaria.

Pero estas situaciones no ocurren porque sí, si no que vienen a conformar una especie de terrorismo sutil y sibilino a que nos tienen acostumbrados las actuales democracias partidistas y estructuras sociales que nos envuelven, compuestas por sistemas jerarquizados, en los que el valor de la palabra depende del emisor y no de los contenidos.

¿Y qué es lo que hace al emisor más o menos válido para que una misma realidad pueda ser dicha por determinadas personas y mal interpretada o censurada cuando es idénticamente dicha por otras? Sencillamente el estar o no identificado dentro del núcleo de personas denominadas como una especie de riesgo o peligro para un determinado grupo. En definitiva el saberte verdaderamente libre, autodeterminado y no dogmatizado por el núcleo envolvente.

No son pocas las ocasiones que un político de renombre suelta una coz de padre y muy señor nuestro y esta no solo pasa desapercibida, sino que incluso es tomada como una gracieta para la que el susodicho o susodicha tiene plena licencia; sin embargo si la misma barbaridad es dicha bien por un ciudadano desconocido o al que se le ha adjudicado determinada inquina grupal que dios le perdone, porque de la brutal deshumanizada garra de la humanidad nadie vendrá a salvarle.

El sistema social y político que nos conforma como una supuesta sociedad democrática libre pensadora e independiente es muy posible que debido a dejación de unos y manipulación de otros nos tenga un tanto abducidos o emocionalmente secuestrados a la hora de querer ser nosotros mismos. Porque si bien es cierto que somos libres de ser como queramos ser, también es cierto que según como decidamos ser hemos de atenernos a consecuencias muy diferentes y desmesuradas unas de otras, dependiendo de nuestra procedencia, curriculum, linaje, diversidad cultural, de género, étnica , económica o funcional

No son pocas las ocasiones en que los ciudadanos luchamos contra la discriminación a capa y espada, y sin embargo, no somos del todo conscientes de lo terriblemente discriminadores que podemos llegar a ser nosotros mismos porque seguimos ahí en busca del eslabón perdido, el de la toma de conciencia de lo que significa la palabra discriminación y de en cuantos actos cotidianos llegamos a ejercerla o simplemente a permitirla, sin siquiera ser conscientes de que entre unos y otros y de una forma muy sutil, conformamos sociedades terroristas.

Y digo sociedades terroristas aun sabiendo que me voy a cargar nuevamente con el sanbenito de radical, que para nada me pega, porque no deja de ser un acto terrorista tan destructor o incluso más que la violencia armada, -que no pretendo justificar, pero ya se ancargarán algunos de entenderlo así-, el coartar la libertad de pensamiento y de desarrollo individual de los seres humanos, porque como especie dentro del reino animal somos la única que a nosotros mismos nos hemos reducido a la nada.


Es más me siento plenamente convencida de que sin sociedades manipuladas e inducidas a nuestros sistemas políticos les sería prácticamente imposible, sostener salvajadas tales como las que estamos viviendo actualmente entre judíos y palestinos, en la que la cobardía, la tergiversación política interesada y deshumanización de nuestros dirigentes políticos mundiales está una vez más quedando de manifiesto.

Los años y la experiencia me han venido enseñando que si se quiere ser libre se tiene que viajar o solo o muy poco acompañado por la vida, tan solo por un puñado de personas que piensan y sienten como tú, capaces de respetar plenamente tu forma de actuar y ante quienes te sientas capaz de entender a un mismo tiempo el por qué de sus formas también, para que de ese modo no se produzca injerencia alguna entre ambas. Porque son tal vez esas injerencias muchas veces innatas, las que dan pie y paso a la dominación de unos sobre otros creando así sutilmente todas las distintas corruptelas humanas con que podamos encontrarnos.


Mª Ángeles Sierra.

Derechos Humanos ¡YA! ¿Cómo hay que decirlo?

Lino acompañando a su madre


MARÍA JOSÉ CARMONA. SEVILLA
Lunes, 05-01-09

Las ansiadas ayudas de la Ley de Dependencia se pueden convertir para numerosas personas en una simple quimera. En Sevilla, esas ayudas no se pueden poner en marcha, aunque ya estén concedidas, porque no hay dinero para ello. Así al menos se lo han hecho saber a Lino Rincón del Toro, que atraviesa una difícil situación con su madre, recientemente operada del corazón y aún convaleciente, y una tía carnal disminuida.
María Luisa, la madre de Lino, lleva toda su vida cuidando de Francisca, una hermana mayor que sufre una discapacidad casi absoluta. La edad de ambas hizo que los hijos de María Luisa se plantearan solicitar las ayudas de la Ley de Dependencia. No pedían subvenciones económicas, sino que Francisca, de 76 años, a la que hay que vestir, asear y casi dar de comer, pudiera pasar parte de la jornada en un centro de día. Ello, unido al servicio de ayuda a domicilio, que conllevaría que alguien ayudara a arreglar a Francisca y echara una mano en casa permitiría que María Luisa disfrutara de unas horas de descanso ahora que ya había cumplido 74 años.
Ayuda concedida... y no pagada
El pasado mes de julio, la Administración les anunció que la solicitud había sido atendida y meses después recibieron la confirmación de que se le había concedido. La familia optó por utilizar sólo la inclusión de Francisca en un centro de día, porque María Luisa se encontraba bien y prefería ser ella la que la arreglara antes de que el autobús fuera cada día a recogerla. Todos menos dejar abandonada a su hermana, y mucho menos pensar en internarla en una residencia.
Sin embargo, las circunstancias cambiaron cuando a mediados de octubre se le presentó a María Luisa una dolencia cardíaca que obligó a intervenirla quirúrgicamente una semana después. La operación a la que se sometió era, según Lino, grave. Ello fue determinante para que Lino y sus hermanos decidieran, aún a sabiendas que a su madre le apenaría, ingresar a su tía Francisca en una residencia. La estancia en dicho centro les cuesta 1.400 euros al mes. Pensaron que ésa sería la solución mientras que María Luisa permaneciera en el hospital, ya que esperaban que cuando ésta recibiera el alta ya contarían con la ayuda domiciliaria que le permitiría a Francisca regresar con su hermana y a ella misma estar atendida por las mañanas cuando sus cuatro hijos están trabajando.
Nada de eso ocurrió. Lino se dirigió a la Junta para saber cuándo iba a poder disponer de las ayudas que ya tenía concedidas. Empezó entonces un largo periplo que le ha llevado de la Junta al Ayuntamiento y de éste de nuevo a la Administración autonómica para, de nuevo, llegar hasta la municipal.
Así pasó varios días, hablando con trabajadores y asistentes sociales hasta que esta misma semana, en la Junta le dijeron que, aunque su solicitud estaba aprobada, era el Ayuntamiento quien las tenía que poner en práctica. Ya en la UTE de Torreblanca le confirmaron las manifestaciones de la Junta y fueron más allá: María Luisa no podía tener la ayuda a domicilio que le permitiera tener a su hermana con ella y sobre todo que evitara que ella estuviera durante las mañanas sola porque no había dinero.
«Con las piernas colgando»
En ese momento, Lino asegura que se quedó «con las piernas colgando». Se sintió engañado y con el paso de las horas ese enfado se convirtió en rabia, porque «están todo el día prometiendo a bombo y platillo las ayudas que contempla la Ley de Dependencia y después resulta que para ponerlas en práctica no hay dinero».
El hijo de María Luisa dice que la residencia de su tía Francisca la están pagando entre los hermanos, pero que todos ellos son trabajadores y no podrán seguir haciendo frente a su coste durante mucho tiempo más. Lo que más le duele es que la Administración les haya engañado.
La Junta y el Ayuntamiento han concedido a una familia de Sevilla las ayudas previstas en la ley de Dependencia, pero alegan que no se las pueden hacer efectivas por falta de presupuesto

sábado, 3 de enero de 2009

Conquistando nuestros derechos humanos por la fuerza. Debería darles vergüenza pero va a ser que no la tienen siquiera

Fotografía de unas cadenas atadas a una verja
Un padre se encadena al instituto de su hija, con espina bífida, para lograr un educador

EUROPA PRESS. 02.01.2009

La pequeña estudia en el IES Tirant Lo Blanc de Elx (Alicante).El centro no tiene educador para alumnos con discapacidad.El padre asegura que se encadenará hasta que haya una solución.
El padre de una niña afectada de espina bífida, Antonio Ortega, ha asegurado este viernes que si el próximo miércoles, 7 de enero, el IES Tirant Lo Blanc de Elx (Alicante) no cuenta con un educador para atender a los alumnos con discapacidad, "al día siguiente" se encadenará indefinidamente a la puerta del centro "para evitar que entre nadie hasta que se solucione la situación".
No quiero que mi hija ingrese en un hospital por culpa de los políticos de esta Comunitat
Según Antonio Ortega, padre de la niña y también miembro de la Asociación de Espina Bífida e Hidrocefalia de Alicante (Aebha) , desde el pasado 16 de octubre de 2008 el instituto está sin educador, "a pesar de contar con ocho alumnos que precisan de esta figura".
Tanto él como su mujer dejan frecuentemente su trabajo para ir a ayudar a su hija que tiene que sondarse cada cuatro horas. Al respecto, Ortega indicó que su hija "puede sondarse por si misma, pero necesita el apoyo de un educador" para hacerlo. Además, señaló que de no llevar a cabo esta práctica, su hija "puede tener problemas de infecciones y reflujo al riñón, con las consecuencias que esto puede acarrear" para su salud.
Tal y como explicó el propio padre de la niña afectada, decidió tomar esta determinación porque se están "vulnerando los derechos de los discapacitados" y porque no quiere que su hija "tenga que ingresar en un hospital por culpa de los políticos y la 'burrocracia' de esta Comunitat".
Escrito a Camps
Asimismo, Antonio Ortega redactó una carta abierta, dirigida al Presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en la que le pregunta "¿para cuándo los discapacitados en la Comunitat Valenciana van a tener sus derechos en vigor?" y si "¿piensa Usted impulsar dichos derechos o prefiere no verlos?".
En este sentido, en el escrito, Ortega apunta que en el IES Tirant Lo Blanc "llevamos dos meses sin educador", a pesar de que "según las normas de escolarización de personas con discapacidad, éstos deben de ir al centro de referencia de zona por contar éste con todos los medios necesarios para atender a los alumnos con discapacidad, tanto materiales como de personal".
Por último, Antonio Ortega firmó este escrito, dirigido a Francisco Camps, como el "padre de una niña afectada de espina bífida que no quiere que su hija tenga que ingresar en un hospital por culpa de los políticos y la 'burrocracia' de esta Comunitat".

Resultó ser peor el remedio que la enfermedad

Imagen de ancianos jugando a las cartas en una residencia
El copago de la dependencia puede ser peor que las leyes anteriores

Vicepresidencia debe regular en Galicia el acuerdo nacional y es libre para mejorar las condiciones

La normativa estatal puede suponer que una residencia cueste hasta el 90% de la pensión, frente al 75% actual

Sara Carreira 2/1/2009
Los trabajadores sociales de Galicia se encuentran actualmente en una situación compleja cuando atienden las solicitudes de los ciudadanos en relación con la ley de dependencia. El pasado mes de noviembre, las comunidades autónomas y el Estado acordaron un porcentaje de copago (participación de los ciudadanos) de los diferentes servicios que incluye la ley -asistencia en el hogar o una plaza de una residencia o centro de día, por ejemplo-. El problema es que el acuerdo es tan de mínimos que en muchos casos se perjudica al beneficiario en relación con las leyes anteriores a la dependencia.
La Xunta puede regular una normativa propia a partir de la estatal y mejorar la situación de los ciudadanos, pero también puede dejar la situación tal y como está. Hasta el momento no hay ningún avance de cuál será el camino a seguir.
Los asistentes sociales, por tanto, están en una encrucijada y no saben qué aconsejar a la gente. Una de las situaciones más comunes es la de una persona mayor que solicita plaza en una residencia (pública o concertada) ha de pagar el 75% de su pensión; con la normativa de copago, deberá abonar entre el 70 y el 90% de su sueldo. La clave está en que hasta ahora no se tenía en cuenta el patrimonio de la persona y con la ley de dependencia sí se computará la vivienda habitual, si es que la va a dejar libre para marcharse a un centro especializado.
Lo especialmente complicado en este caso es que la ley de dependencia nació como un derecho universal, similar a la educación o a la sanidad, donde a cualquier español se le reconoce que debe recibir la misma atención al margen de su pensión, sueldo o herencia.


¿Defensores o explotadores?

Como ya dijimos, y siempre que damos a conocer las injusticias que están siendo promovidas desde FAMF COCEMFE MÁLAGA aportamos la documentación pertinente. En esta ocasión os ponemos una de las múltiples grabaciones de que disponemos, y que dejan patente las injusticias y abusos que están siendo promovidos por los directivos de FAMF COCEMFE MÁLAGA. El taxista despedido por no aceptar pagar gastos de un taxi SUBVENCIONADO CON DINERO PÚBLICO y que a día de hoy está desparecido y sin prestar servicios a los discapacitados. Las grabaciones no tienen desperdicio, DESDE PRINCIPIO A FIN, escuchad con detenimiento. El señor que habla o no tiene ni idea de contabilidad, o está intentando engañar a Antonio, UNA VERGÜENZA.

Deberiaís ser nuestros garantes, no pretendáis ser nuestros amos.

Imagen: Los amos del mundo

Aunque llegamos con retraso debido a problemas técnicos, personales y de calendario, no queremos que os quedéis sin disfrutar del texto del manifiesto leido el pasado día 13 de Diciembre en la multitudinaria manifestación convocada por la Plataforma en Defensa de la Ley de la Dependencia de puño, letra y voz de la periodista Ángeles Cáceres, quien supo despacharse a gusto y con plena certeza ante la impresentabilidad del partidismo y los atropellos que desde quienes deberían ser nuestrso garantes y no nuestros supuestos amos, venimos injustamente e inhumanamente padeciendo y soportando.
Leer texto clicando AQUI.

viernes, 2 de enero de 2009

Y por poco le castigan sin comer

Manuel Loato con su familia y su asistente personal en su llegada a Estepona
La odisea de un discapacitado para viajar en autobús


Manuel Lobato pretendía viajar en autobús de Madrid a Estepona el pasado 30 de diciembre, un viaje truncado porque la rampa para su silla de ruedas no funcionaba

NOELIA ANDRADE. ESTEPONA Un gesto tan sencillo y cotidiano como viajar en autobús se convirtió para Manuel Lobato en una auténtica odisea. Y es que su intención de viajar de Madrid a Estepona en autobús, el 30 de diciembre, se vio truncada por la imposibilidad de usar el asiento reservado para minusválidos para el que previamente había comprado billete.
"La plataforma elevadora no funciona y tampoco está desmontado el asiento en cuyo lugar se debe colocar usted, así que no puede viajar en este vehículo, señor". De esta manera le anunciaba el chófer del autobús, de la compañía Daibus, que no podía realizar el viaje que tenía planeado. Un hecho que provocó la reclamación de Manuel Lobato sin que la empresa le diera ninguna explicación satisfactoria. La única alternativa era que esperara la salida de un nuevo autobús a las 13 horas, pero sin garantía de que entonces pudiera hacer valer sus derechos.
En ese momento, Manuel decidió protestar de una manera más enérgica y se situó con su silla de ruedas delante del autobús, bloqueando la salida a la hora prevista. Tras unos minutos de desconcierto, agentes de la policía retiraron a Manuel por la fuerza y el autobús salió de Madrid con unos minutos de retraso. No obstante, su espera no terminó ahí porque tampoco pudo viajar en el segundo vehículo, cómo le habían prometido, ya que el autobús presentaba el mismo problema. Finalmente, se le dio otra solución. La compañía le reservó los billetes para él, sus dos hijos y su asistente personal para el día 31 de diciembre, fecha en la que finalmente consiguieron viajar.
Este hecho ha provocado que asociaciones de discapacitados hayan manifestado su protesta por este nuevo episodio de discriminación y falta de ética. Sobre todo, teniendo en cuenta que un familiar del afectado había adquirido previamente el billete para viajar en la plaza reservada a los usuarios en silla de ruedas, sin que hubiera inconveniente alguno. A esto se añade que la empresa de transporte de viajeros por carretera muestra en su página web www.daibus.es que "el 100% de la flota está equipada con plataforma elevadora para el acceso de minusválidos en silla de ruedas".
Tras superar todos los inconvenientes, Manuel pudo realizar el trayecto de Madrid a Estepona el día 31 de diciembre, 24 horas después de lo que pretendía. El viaje tampoco estuvo exento de sin sobresaltos porque a la hora de parar a comer la rampa para bajar su silla de ruedas falló en un primer instante. Finalmente, se solucionó y hacia las siete de la tarde llegó a su destino con sus dos hijos y su asistente.
Muy cansado, por las más de siete horas de viaje, pero con una sonrisa en el rostro, Manuel lamentó que en el siglo XXI todavía sucedan este tipo de hechos discriminatorios hacia los discapacitados pero espera que a través de su protesta, a pesar de todo, los ciudadanos tomen conciencia sobre la necesidad de eliminar las barreras.