Para mis amigas y amigos.

Con este video quiero dar las gracias a mis amigos y amigas por su apoyo, paciencia y comprensión y decirles que pueden contar conmigo como yo lo hago con ellos.

¡¡¡Gracias, sois geniales!!!



La diversidad permite se conocedores de todo, la unidad ayuda a encauzar los esfuerzos con un propósito, pero entre lo estas fuerzas hay frágil balanza.

Luís Gabriel Carrillo Navas

martes, 28 de septiembre de 2010

MILES DE RAZONES PARA LA HUELGA GENERAL.

Por Por Raúl Navas

(Militante de Izquierda Anticapitalista y de CGT)

Leer artículo completo en Insurgente.org

Conclusiones

Los trabajadores debemos hacer balance de todas las contrarreformas laborales que hemos sufrido y preguntarnos si nos han beneficiado en algo y que frutos han dado. En esta última en concreto tenemos que pensar muy bien si necesitamos su aprobación o más bien necesitamos su derogación. Ninguna reforma laboral regresiva va a crear empleo, ninguna ha terminado con el paro o ha evitado una crisis económica. De hecho las reformas laborales de los años 80 y 90 son las que han permitido que se destruya empleo en la actualidad con tanta rapidez y facilidad. Por tanto los gobiernos no aplican las policías de ajuste pensando en crear empleo o en nuestros derechos, sino en incrementar y recuperar la tasa de beneficios del capital. Recordemos que caminamos a un marco laboral precario del país en el que se inicio la crisis: EE.UU. Por tanto un marco laboral precario no evita ni soluciona las crisis capitalistas. Los trabajadores no tenemos ninguna responsabilidad en la crisis capitalista. En época de beneficios nadie los repartió con nosotros, pero ahora quieren que la crisis y sus consecuencias caigan sobre nuestras espaldas y que no mermen sus beneficios.

Nos machacan diciendo que para conseguir una economía competitiva y productiva hay que recortar salarios y flexibilizar el mercado laboral. Esta es una apreciación falsa, si la clave fuesen los salarios, las empresas de Sudan serian mas competitivas que las alemanes. También es clave el nivel de formación de los trabajadores, la calidad de las infraestructuras y tecnología, la inversión productiva, etc. El problema es que con la actual política económica no se busca homologarnos con Suecia o Alemania, sino con Marruecos.

No podemos permitir que mientras los bancos continúan especulando y acumulando beneficios; se exija sacrificios a las familias trabajadoras. El gobierno esta aprovechando la crisis para atacar nuestros salarios y derechos, aplicando el programa del BBVA; es una evidencia de que los gobiernos no controlan a la banca, sino al revés. Porque detrás de todas las políticas de ajuste están los banqueros y el gran capital, y es necesario que se encuentren con un rechazo frontal por parte de los trabajadores y todos los explotados y oprimidos de esta sociedad. Todas las medidas destinadas a desmantelar sectores productivos, privatización, precarización del mercado laboral y la vida social (educación, vivienda, sanidad, ocio) se enmarcan en una decisión política que el capital necesita para mantener sus beneficios.

Frente a los que dicen que la lucha no sirve de nada, hay que defender que lo que no sirve de nada es no hacer nada ante los ataques. Un gobierno en cuya agenda se da prioridad a incrementar y recuperar la tasa de beneficio del capital, poniendo más difícil el mantenimiento de los puestos de trabajo y empeorando nuestras condiciones laborales y de vida se merece una Huelga General.

Es una sensación extendida que la gente opte por resistirse a ir a la huelga por los 30 o 60 euros que te quitan ese día. A estos compañeros hay que decirles, lo que es un descuento en la nomina de 40 euros comparado con todos los derechos que nos quieren quitar. Tenemos que estar más molestos por todos los derechos que vamos a perder. Y la primera medida imprescindible a tomar es que contribuyamos todos a paralizar el país el próximo 29 de septiembre. Porque si estos ataques pasan inadvertidos estamos allanando el camino a que inmediatamente vengan más. Ya se habla del copago sanitario y se volverá a hablar de la jornada laboral de 65 horas semanales.

Tenemos que identificar claramente a los culpables de esta crisis y a los defensores de los ataques. El gobierno, la derecha y los banqueros quieren diluir responsabilidades y crear una cortina de humo y señalar como culpables: los especuladores, los inmigrantes, la legislación laboral, el gasto publico, las “desbocadas políticas socialistas” (según Aznar), etc. Los culpables de esta situación han sido los banqueros y los grandes capitalistas, cuya voracidad ha llevado al planeta a la recesión, con el beneplácito de todos los gobiernos de turno.

El miedo a perder el empleo siempre ha sido un arma eficaz de los empresarios. Pero nunca hemos tenido un marco laboral en el que sea tan fácil, legal y barato quedarte sin empleo. Por tanto lo que nos tiene que dar miedo no es movilizarnos, sino esta reforma laboral que pisotea nuestros derechos. A demás este no es el único ataque: reforma de las pensiones, recortes en prestaciones sociales, ley de cajas de ahorro, recortes salariales, privatizaciones, copago sanitario, agresión a pensionistas y funcionarios, etc. Por tanto la Huelga General debe ser una movilización contra todos y cada uno de los planes de ajuste en los que no hay ni un solo átomo progresista. En esta lucha no debemos tolerar que se desprestigie la opción de la huelga, la agrupación sindical y la respuesta colectiva. Debemos abandonar las soluciones individuales ante lacras sociales que nos afecta a todos.

La Huelga General del 14 de diciembre de 1988 debido a su amplísimo seguimiento consiguió retirar una reforma laboral e incluso que el gobierno asumiese reivindicativas ofensivas del movimiento obrero. La Huelga General del 20 de junio de 2002 no tuvo un seguimiento tan amplio, por eso solo se pudo retirar el 80% de la reforma laboral. Recordar que entonces aquella reforma ya estaba aprobada, por lo tanto no nos sirve la excusa de que ya no se puede hacer nada porque la ley ya esta aprobada. Cualquier ataque se puede echar atrás, esta aprobada o no, si los trabajadores responden con una movilización seria y masiva. Lo hemos visto recientemente con la aplicación de los recortes salariales a empleados públicos. La huelga general en la administración del pasado 8 de junio fue un fracaso y el descuento salarial fue aplicado. En cambio cuando intentaron aplicarlo en Metro no pudieron porque si hubo respuesta. Por tanto ahora mas que nunca hay que insistir en que la lucha sirve.

Es necesario un profundo giro sindical a la izquierda y conseguir que la huelga general del 29 de septiembre sea un éxito y el inicio de un proceso de profunda movilización social que logre echar atrás las reaccionarias y antisociales contrarreformas del gobierno. De lo contario este ataque pasaría inadvertido, y estas contrarreformas solo serian el prologo de una batería de ataques sostenidos en el tiempo. Todos aquellos que tengamos conciencia social debemos esforzarnos porque esta huelga, además de ser legítima y necesaria, lo sea también masiva.

No hay comentarios: